AECID

02/09/2020

Movimiento Indígena del Chocó 40 años

El movimiento indígena del Chocó lleva 40 años de lucha (1979-2019). Sus principios son Unidad, Territorio, Cultura y Autonomía. La primera organización fue la OREWA, Organización Regional Embera Wounaan. En este documental se verá los antecedentes de la creación de la organización, su trasegar, su decadencia y transformación, así como la participación de las mujeres.

Documental: Movimiento Indígena del Chocó 40 años,
En 2019 se cumplen 40 años de vida organizativa del movimiento indígena del Chocó. Las organizaciones, ASOREWA, FEDEOREWA, CRICH, OICH Y WOUNDEKO, que reúnen los pueblos Embera Dobida, Chamí, Katío, Wounaan y Guna Dule, realizan importantes eventos de conmemoración, entre los cuales está la salvaguarda de su memoria.

En el ejercicio de salvaguardar la memoria se han hecho mingas de saberes donde se reencuentran los líderes que gestaron y fortalecieron la organización con los jóvenes, hombres y mujeres, que hoy son los responsables de la conducción de las organizaciones presentes en el Chocó.

El documental: Movimiento indígena del Chocó 40 años, es parte de este ejercicio de salvaguarda de la memoria. En 52 minutos, hablan dirigentes, mujeres, miembros de comunidades y acompañantes sobre el proceso a partir de la organización madre OREWA, Organización Regional Embera Wounaan del Chocó, fundada en 1979 como una organización estudiantil.

Movimiento Indígena del Chocó 40 años, relata momentos significativos en la vida de sus Pueblos: En primer lugar, plantea los antecedentes en la ley 89 de 1890 que delegaba a la iglesia la educación para -civilizarlos- a través de testimonios, mujeres y hombres narran experiencias vividas en ese entonces. De otra parte, la ley 89 reconocía a las autoridades tradicionales dentro de un mínimo concepto del derecho de origen este último aspecto, incentivó la organización indígena, siendo su principal exponente y defensor, el mayor Manuel Quintín Lame.

Un segundo momento significativo, es la constitución de los resguardos dentro del concepto que no hay pueblos que pervivan sin su territorio. Fue la gran lucha de los ochenta, que se complementó con la búsqueda de la unidad de los pueblos indígenas, que se concretó con la creación de la Organización Indígena de Colombia – ONIC.

Un tercer momento es la Constitución de 1991, donde la OREWA y la ONIC logran elegir un constituyente. Se dan reivindicaciones importantes, pero tal vez la que define el sentido social y étnico de la OREWA es su arduo trabajo, junto con las comunidades negras, del artículo transitorio 55 que dio paso a la elaboración de la ley 70 de 1993. Este hecho cobra vigencia por la titulación colectiva de más de cinco millones de hectáreas de territorios negros en el Pacífico colombiano, fortaleciendo una lucha común por la naturaleza entre comunidades indígenas y negras.

Un cuarto momento es la división de la OREWA, producto de contradicciones internas en la que el presupuesto por transferencias es foco de tensiones. En el documental se da paso a testimonios de los líderes donde exponen algunas de las causas de la división, pues aún son motivo de debate. Una de las salidas a la crisis fue la creación de la Mesa de Diálogo y Concertación de los Pueblos Indígenas del Chocó (organización que presenta el documental), en el año 2011, que ha tenido como su función principal la interlocución frente al Estado de los problemas comunes de todas las organizaciones existentes.

Y un quinto momento, es la participación de las mujeres. Es un proceso que se concreta en la Mesa Departamental de Mujeres Indígenas, donde convergen mujeres representantes de todas las organizaciones en un ejercicio de unidad y de autonomía.

El documental: Movimiento indígena del Chocó 40 años, es de obligatorio visionado para aquellas personas que se interesan en los nuevos movimientos sociales. La organización indígena es parte de la historia de Colombia y el Chocó que se ha ido hilvanando con propuestas desde el ser indígena, desde el derecho de origen, desde lo propio culturalmente, pero que también les ha significado cientos de muertos en una lucha que no termina. Es un llamado al país intercultural que debe velar porque las etnias vivan dignamente en armonía con la naturaleza.